Saturday, August 26, 2006

Programa del domingo 27 de agosto

Llevarán al teatro la novela "2666" de Roberto Bolaño

BERLÍN.- El dramaturgo Alex Rigola, director del Teatre Lliure de Barcelona, anunció hoy en Berlín que adaptará al teatro la novela "2666" del fallecido escritor chileno Roberto Bolaño.

Rigola, que compró los derechos de la novela a la viuda de Bolaño, trabaja codo a codo con Pablo Ley, ex crítico del diario "El País", en la adaptación teatral de la novela póstuma del novelista y poeta chileno.

El director del Teatre LLiure explicó que para poder resumir "las 1.600 páginas de '2666' en dos horas" de función tiene que "diseccionar bien lo que quería contar el autor, hacer una columna vertebral y buscar un camino para contarlo" al espectador.

Rigola se encuentra en la capital alemana con motivo del Festival Brecht, donde el jueves por la noche estrenó en catalán con subtítulos en alemán su versión de "Santa Juana de los Mataderos" en el Berliner Ensemble, el teatro que dirigió el dramaturgo alemán.

La novela póstuma de Bolaño se publicó en 2004, casi un año después de la muerte del escritor, como un solo libro que contiene cinco novelas que el chileno quería publicar una tras otra.

Relato acerca del Nobel alemán Günther Grass

Abril de 2005. La ciudad de Lübeck, al norte de Alemania, celebra la inauguración de La-Casa-Günter-Grass. Tres señores de setenta y tantos años salen por el patio trasero de una casa en el suburbio más antiguo de la ciudad. El primero es un hombre muy alto y delgado, lleva una boina vasca y grandes anteojos. El segundo de pelo blanco y una mirada azul transparente, muy delgado también, tan frágil que se lo puede llevar el viento, viste una camisa azul de cuadritos blancos.

El tercero, un hombre robusto, de aspecto furioso, con un amplio bigote y casi sin cuello, avanza inclinado hacia adelante y tiene una cara sombría, de muy pocos amigos. Los tres fuman en cadena y se exhiben insuperables -acostumbrados a la fama- ante unos 20 fotógrafos y reporteros que desatan una tormenta de luces, flashes y preguntas.

Los tres reyes magos de la literatura alemana contemporánea. Los tres grandes representantes de la antigua República Federal de Alemania: Peter Rühmkorf, Hans Magnus Enzensberger y Günter Grass. El premio Nobel 1999 había invitado a sus dos amigos a la inauguración del Museo de su vida y su obra. Por primera vez se presenta completa la obra gráfica de Grass; no sólo es un gran novelista, sino también un magnífico dibujante.

Los tres se conocen desde hace 50 años. Desde entonces, dominan la escena literaria y política de Alemania. Grass y Enzensberger sin duda. Rühmkorf es menos conocido. Peter Rühmkorf es el acróbata de la poesía, el artista en el trapecio de la lírica, el aguafiestas y, quizá, el mejor poeta de los tres; Rühmkorf nunca ha querido tomarse en serio y, por esa misma razón, el mundo de la literatura no lo ha tomado en serio. Los otros dos son hombres del poder, reyes del sol en el mundo de los libros. Pero como en este mundo sólo existe un sol, Grass y Enzensberger se separaron desde hace mucho tiempo. Después de 38 años, los tres escritores vuelven a reunirse en la casa de Grass para leer poesía. Sólo poesía. Setecientos espectadores han abarrotado la casa y escuchan atentos; las entradas se agotaron desde hace tres meses, la televisión no obtuvo el permiso para transmitir la lectura. "Los tres son un regalo del cielo", escribe Volker Weidermann, el cronista del evento, que incluyó esta crónica en Años luz, su historia de la literatura alemana contemporánea.

Abril de 2005. Aquí concluye uno de los capítulos más importante de la literatura alemana de la posguerra. Las siguientes generaciones de escritores alemanes tuvieron una larga disputa con estos tres venerables maestros setentones, pero el desacuerdo se ha perdido en el tiempo, sus críticas y sus apremios se escuchan cada vez menos. "No pueden deshacerse así como así de nosotros" -afirmó Grass esa noche-, "estamos vivos y seguiremos escribiendo. Nuestro final no llegado todavía".

A principios de 1947, después de la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial, se produjo un movimiento de revalorización de la literatura alemana. El escritor Hans Werner Richter reunió a los escritores alemanes más notables, ese grupo pasó a la historia de la literatura con el nombre del Grupo 47, un nuevo comienzo para la literatura alemana.

Rühmkorf, Enzensberger y Grass eran los nuevos -la segunda generación- que incluyeron un nuevo tono y una afilada inteligencia en la literatura alemana contemporánea. Cuando Günter Grass leyó por primera vez, en 1955, ante sus compañeros del Grupo 47 estaba rodeado de editores y periodistas que deseaban publicar un pequeño volumen con sus poemas. Unos tres años más tarde, en 1958, cuando leyó dos capítulos de una novela que estaba escribiendo, recibió el premio del grupo por unanimidad. Se trataba de la novela más conocida y la más poderosa de la literatura alemana de la posguerra: El tambor de hojalata (1959). La fama de Günter Grass y del Grupo 47 se expandió desde entonces con una velocidad asombrosa por todo el mundo.
Günter Grass es el escritor barroco del placer sensual y de la justicia, un incansable fabulador de historias, el pequeño hombre de Danzig, hoy Gdansk, Polonia, integrante de una pequeña etnia, los casubo-alemanes, dotado de todos los recursos literarios y creador de la gran épica alemana de la posguerra. Un auténtico narrador. La fuerza del comienzo lo ha sostenido durante toda su vida. Aunque es un despropósito decir que Grass es el escritor de un solo libro con gran éxito (one-hit-wonder), se puede afirmar que no volvió a alcanzar el ritmo de la prosa y el dominio de sus personajes como en El tambor de hojalata. Su primera obra fue, al mismo tiempo, la mejor.

Después aparecería una verdadera saga germana, un amplio mapa en el que todo se bate apasionadamente con los comunes denominadores alemanes de la frustración, la violencia, los sueños de liberación y las mitologías de la represión y la derrota del nazismo. Gato y ratón (1961), Años de perro (1963); su crónica de una campaña electoral: El diario de un caracol (1972), Encuentro en Telgte, (1979), una narración barroca donde Grass ubica 300 años antes el encuentro del Grupo 47; El rodaballo (1980), donde el mito del cuerpo de la mujer se vuelve realidad; Es cuento largo (1995), una novela de casi 800 páginas sobre el novelista prusiano Theodor Fontane, escrita entre la caída del Muro de Berlín y la Unificación de Alemania, un panorama literario de la historia alemana desde el fracaso de la Revolución de marzo de 1848 hasta nuestros días; Últimas danzas (2003), una antología de sus poemas. En su novela A paso de cangrejo (2002), Grass afirma que es necesario retroceder para avanzar, como los cangrejos. El Hundimiento del Wilhelm Gustloff (2001), narra el ataque soviético, el 30 de enero de 1945, y el hundimiento de un barco enorme con miles de refugiados alemanes de Prusia Oriental a bordo; en su mayoría, niños.

A partir de esa tragedia, Grass hace un recorrido por las zonas más sacrificadas de la población alemana durante la guerra, que apenas se estudian en los libros de texto de la nación. Después de haber obtenido el premio Nobel de literatura, Grass se ha convertido en la roca inamovible de la literatura alemana y también de la política alemana.

En su discurso Escribir en un Mundo sin paz con el que inauguró el 72 Congreso del PEN Internacional hace tres meses, en Berlín, Günter Grass habló ante unos 450 escritores de todo el mundo de la piadosa patraña que consiste en afirmar la existencia en el pasado de un mundo en paz. "¡No!, siempre ha existido, más cerca o más lejos, alguna guerra. Muchas veces se ha camuflado como 'pacificación', pero mortífera ha sido siempre". En El diario de un caracol (1972), Grass había escrito que la política era una parte del proceso civilizatorio que impedía que nos extermináramos los unos y los otros.

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